Tortilla vegana de queso y calabacín, sin patata!

Lo sé, parece un imposible! hacer una tortilla sin huevo, ni patata, que sea vegana y que sepa a queso es todo un reto!

Pero los calabacines empiezan a proliferar en la huerta y además de pisto(receta aquí!), calabacin a la plancha, crema de calabacin, y alguna otra cosa que se nos va ocurriendo por el camino, la tortilla tiene que ser un básico para aprovechar esta hortaliza.

Fue un día de casualidad, mi suegro trajo de la huerta media docena de calabacines, este año los estamos recogiéndolos sin dejarlos crecer mucho, para que os hagáis una idea, serán del tamaño de mi antebrazo, con mano y todo…igual no es una medida muy fiable, pero la receta os saldrá exactamente igual con un calabacin un poco mas gordito o mas estrechito.

Vamos con la receta!

Aunque ahora me he dado cuenta de que tendría que haber empezado el post de otra forma, por ejemplo(pongan voz de anuncio americano!): “Di adiós a la salmonelosis, a los empachos veraniegos y a la tortilla reseca con la nueva tortilla vegana de calabacín”

Así convence, no?

Venga va, ahora si que si!

Ingredientes:

1 calabacin

1 cebolla mediana

2 dientes de ajo

5 cucharadas colmadas de harina de garbanzo

10 cucharadas soperas de agua

1 cucharada sopera de vinagre de manzana(opcional, es para quitar el sabor a garbanzo, puede ser otro vinagre)

Aceite de oliva y sal

100 g de queso vegano tipo mozzarela(opcional)

Preparación:

1.-Pela y pica el calabacín como para tortilla, en cuadraditos pequeños y finitos, ponlo en una sartén con un chorrito (2 o 3 cucharadas soperas de aceite de oliva) y calienta a fuego fuerte(7 sobre 9 lo hemos hecho nosotros)

2.-Mientras se calienta la sartén pica también la cebolla y añádela junto a una pizca de sa, comienza a remover sin parar durante 10-12 minutos, es posible que el calabacín comience a soltar agua pero un par de minutos después empezará a evaporarse, continua removiendo hasta que el calabacín esté blando y comience a dorarse.

3.-Apaga el fuego del calabacín y prepara la mezcla de garbanzo y agua: en un bol grande echa 5 cucharadas colmadas(colmadas es todo lo que quepa en la cuchara, con montañita incluida), 10 cucharadas soperas de agua, 1 cucharada sopera de vinagre y una pizca de sal, remueve con la ayuda de un tenedor o varilla y añade la mezcla del calabacín y la cebolla pochada (si aún tiene aceite, escúrrelo) y el queso vegano cortado en cuadraditos pequeños, remueve hasta conseguir una mezcla homogénea.

4.-Limpia la sartén con un paño o papel de cocina de los restos que hayan podido quedar, ponla a calentar a fuego medio y vierte un par de cucharaditas de aceite, vierte la mezcla de la tortilla y espera 4 ó 5 minutos a que cuaje(dependiendo del grosor puede ser un poco mas, a mi me gusta mover la sartén para ir verificando que no se pega o quema) y dale la vuelta como una tortilla tradicional(este es un momento complicado, para que la tortilla no se desmorone al vover a colocarla en la sartén, te doy dos trucos: puedes impregnar el plato con el que darás la vuelta con un poquito de aceite, ayúdate de una brocha de silicona o de un papel absorvente y también puedes ayudarte de una espátula para ayudar a la tortilla a volver a la sartén) pero esto es como todo, cuanta más práctica, mejor te saldrán. Disfrútala!

Notas: he usado queso de arroz de la marca Mozzarisela.

Cuanto mas finita mas fácil de voltear y manejar, es preferible tomarla templada o fría, aguanta perfectamente 3 o 4 días en el frigorífico, así que si tu huerta tiene una producción de calabacines muy bestia, no dudes en duplicar cantidades y hacer varias tortillas.

Como desayuno es ideal, ahí lo dejo!

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Un millón de gracias por leerme!

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