Rollitos de canela!

Los rollitos de canela son el postre que más veces me piden en casa y el que más veces he tenido que repetir. Una masa tierna, un relleno de canela y azúcar y un glaseado sencillo bastan para que desaparezcan en una merienda.

Rollitos de canela!

Conservación y transporte de tartas

Endulzar sin azúcar es posible, pero cambia el comportamiento de la masa. Los dátiles aportan humedad, el sirope de agave endulza más con menos cantidad y los plátanos maduros permiten reducir el dulzor sin perder sabor.

El dulzor excesivo es el error más común en repostería vegana. Antes de añadir azúcar conviene probar la masa: la fruta madura, el plátano o el dátil ya endulzan bastante y permiten reducir la cantidad sin que se note.

La temperatura del horno importa más de lo que crees

La congelación bien hecha es otra forma de cocinar. Guisos, salsas, sofritos y hasta masas se conservan perfectamente por raciones y se convierten en la mejor red de seguridad para los días sin tiempo ni ganas.

Cocinar en casa no es una moda pasajera, es una forma de controlar lo que comemos. Saber qué lleva cada plato, cuánta sal tiene y de dónde vienen los ingredientes es la única manera de comer con criterio.

Merendar bien sin recurrir a la bollería industrial

Las especias son la memoria de la cocina. Un mismo guiso de lentejas puede viajar al Magreb con comino, pimentón y canela, o quedarse en Galicia con laurel, pimentón dulce y un buen sofrito. Cambiar el condimento es la forma más barata de comer distinto.

Presentar el plato con cierto orden también forma parte de la receta. Un chorro de aceite por encima, unas semillas tostadas o una hierba fresca picada al momento mejoran la percepción del plato antes del primer bocado.

Sustitutos del huevo y cuándo usar cada uno

  • Plátano maduro: liga y aporta humedad en bizcochos.
  • Lino o chía molida con agua: sustituye al huevo en masas densas.
  • Aquafaba batida: da aire a merengues y mousses.
  • Yogur vegetal: aporta acidez y miga tierna.
  • Puré de manzana: aligera y endulza sin azúcar añadido.
  • Almidón de maíz: ayuda a que las masas cuajen.

Cómo conseguir que suba un bizcocho

Las legumbres de bote son un recurso perfectamente válido para el día a día. Bien escurridas y aclaradas con agua fría pierden ese sabor a conserva y quedan listas para cualquier guiso, ensalada o crema en la mitad de tiempo.

La textura se corrige con almidones y con frío. Una cucharada de maicena en una tarta de fruta evita que el relleno se desparrame, y unas horas de nevera hacen que cualquier postre de crema cuaje y se corte limpio.

Qué esperar de cada sustituto

SustitutoCantidad por huevoMejor para
PlátanoMedio plátanoBizcochos y muffins
Lino molidoUna cucharada con aguaMasas densas
AquafabaTres cucharadasMerengues y mousses
Yogur vegetalUn cuarto de tazaTartas y magdalenas
MaicenaDos cucharadasRellenos y flanes

Conviene leer la receta entera antes de encender el fuego. Cocinar sin prisa y con los ingredientes ya pesados sobre la encimera ahorra improvisaciones, evita que algo se queme y hace que el proceso sea mucho más agradable.

Harinas, almidones y mezclas sin gluten

La grasa aporta jugosidad y ayuda a que la miga quede tierna. En repostería vegana funcionan muy bien el aceite suave, la crema de cacahuete, la mantequilla de anacardo y el coco, siempre con la mirada puesta en que el sabor acompañe.

La verdura de temporada no solo sabe mejor, también cuesta menos y aguanta más tiempo en la nevera. Comprar lo que toca cada mes es la manera más sencilla de comer bien sin complicarse con listas interminables.

El papel de la grasa en la repostería vegana

Un buen fondo de verduras cambia por completo el resultado de una sopa o un guiso. Cebolla, zanahoria, puerro y un trozo de apio, rehogados con calma durante veinte minutos, aportan una profundidad que ningún cubito puede igualar.

Endulzar sin azúcar es posible, pero cambia el comportamiento de la masa. Los dátiles aportan humedad, el sirope de agave endulza más con menos cantidad y los plátanos maduros permiten reducir el dulzor sin perder sabor.

El huevo cumple tres funciones distintas en repostería: liga, esponja y da humedad. Por eso no existe un único sustituto universal. Según lo que necesite la masa, se recurre al plátano, al lino molido, al aquafaba o al yogur vegetal.

La grasa aporta jugosidad y ayuda a que la miga quede tierna. En repostería vegana funcionan muy bien el aceite suave, la crema de cacahuete, la mantequilla de anacardo y el coco, siempre con la mirada puesta en que el sabor acompañe.

Para que un bizcocho suba bien hay tres cosas que no se negocian: un impulsor en buen estado, una masa no excesivamente líquida y un horno precalentado. Si falta cualquiera de las tres, el resultado será un bloque plano.

El reposo mejora casi todos los postres. Un bizcocho recién sacado del horno está bueno; al día siguiente, con la miga asentada y el sabor integrado, está notablemente mejor. Vale la pena esperar antes de cortarlo. De eso se trata, de comer mejor sin complicarse la vida.