Postparto y lactancia: mis dos experiencias.

Tendemos a ponerle motes a nuestros hijos, me refiero a nosotros, o mas bien a mi, cuando Illán nació le pusimos Illán El Conciliador, era un nombre de rey, creíamos que nos iba a reconciliar con una parte de la familia con la que apenas tenemos relación, no fue así, cada uno siguió a su vida, ahora entiendo que, en realidad, debe ser así.

Cuando nació Maia todo fue diferente, Maia La Sanadora, llegó tranquila, cicatrizando todas las malas experiencias que tuvimos en el parto, postparto y lactancia de Illán.

Ahora que ha pasado el tiempo, lo veo todo muy distinto y entiendo que el prisma de la oxitocina, me hizo ver y creer que en ese momento, todo estaba bien así…que necesaria la oxitocina!

El postparto empieza inmediatamente después del parto, cuando por fin ves a tu peque, sobre tí, si tienes suerte de que eso suceda, en mi caso, tuve los dos extremos:

A Illán me lo pusieron para la foto, ya ves tu lo que me importaba a mi la foto, se lo llevaron por que al tirar de él para que saliese le luxaron un hombro además, después de 19 horas de parto, creían que también había sufrimiento fetal y que además, por si fuese poco, había parámetros que no eran correctos.

Illán se fue directo a la UCI, lo entubaron y lo tenían en una especie de incubadora abierta con luz, pesó 4 kgs al nacer, parecía de otra especie junto a los neonatos y para cuando yo llegué ya le habían dado un biberón y le habían puesto el chupete.

Los días siguientes fueron de lo peor que yo he vivido, horas interminables de lucha con el personal por que yo quería darle el pecho, por que no quería que le diesen bibe, por que me dejasen darle teta si quería comer antes de tres horas, por que para ellas, el método canguro es una chorrada, lágrimas y mas lágrimas, frustración y culpa en un hospital.

Una semana después sin saber si quiera qué eran aquellos parámetros que no cuadraban, nos fuimos a casa, yo respiré profundo y al fin pude dormir en mi cama.

David se fue directo al trabajo, en su antigua empresa no contemplaban la baja por paternidad y menos en agosto, habrase visto, con la de trabajo que hay en esas fechas.

Así que me quedé sola, con la barriga y las tetas hinchadas, un niño de altísima demanda y sin tener ni pajolera idea de dar teta.

A los dos días comenzaron las grietas y las visitas, que fue peor? pues las grietas!

Dolor, y mas dolor, Illán mamaba cada…cada nada, todo el rato, había días completos al pecho y claro, noches también!

A las grietas, las visitas y la alta demanda, tenemos que sumarle, unos días después, los cólicos.

Al mes de vida, no es que Illán no parase de mamar, es que desde el atardecer hasta el amanecer, también lloraba, se quejaba y se retorcía.

Llegados a este punto, sin ayuda y con una casa aún en obras, los ánimos decayeron bastante, pero claro! quien era yo para quejarme, si mi hijo estaba bien, y es es lo más importante.

Nótese el tono jocoso en el párrafo anterior, si una madre está mal, pues está mal, tenemos todo el derecho del mundo a expresar nuestro desbordamiento, faltaría mas, después de haber parido, de habernos peleado con gente que ni conocemos, de atender visitas en pijama y de intentar dar teta sin ayuda alguna.

NOTA IMPORTANTE: QUÉJATE! Y SI TU MADRE, SUEGRX, HERMANX, VECINX, CUÑADX, (PON AQUÍ LA PERSONA QUE TE DE LA GANA) FRUNCEN EL CEÑO O HACEN ALGÚN COMENTARIO QUE NO TE APETECE OÍR, SIGUE QUEJÁNDOTE, ELLXS NO ESTÁN EN TU SITUACIÓN, NO ACABAN DE PARIR, NO LES DUELE DAR TETA COMO SI LES PINCHARAN CON ALFILERES POR DENTRO, NO TIENEN QUE GESTIONAR UN MILLÓN DE HORMONAS REVOLOTEANDO Y CASI SEGURO QUE LA NOCHE ANTERIOR DURMIERON A PIERNA SUELTA.

Y TE DIGO MAS, SI NO VIENEN A AYUDAR(TUPPER, LAVADORA, PAÑO DE LÁGRIMAS) PUES A LO MEJOR ES MEJOR QUE NO VENGAN.

Igual te parece un poco fuerte todo esto, pero es que un postparto no suele ser ni bonito, ni como te lo cuentan en una peli, ni como tu te lo imaginaste y tienes derecho a que se parezca lo mas posible a una transición tranquila.

La parte buena del postparto de Illán es que a los dos meses empezaron a calmarse los cólico y las grietas, el sueño no, eso nos duró hasta los dos años.

En el postparto de Illán me quedaron claras un par de cosas:

-Las espectativas son mis enemigas

-Nadie, o casi nadie, va a venir a salvarte el culo: organízate y pide ayuda, y si no la tienes y puedes permitírtelo, contrátala.

El postparto de Maia fue harina de otro costal, yo iba preparada, sabía que podía hacerlo, que más me podía pasar después del parto y postparto de Illan?

Y efectivamente la experiencia jugó a nuestro favor.

Maia llegó tranquila y nos dejaron dormir a los 3 durante las dos horas siguientes al parto, ella enganchada a la teta, yo exudando oxitocina con sabor a éxito y orgullo y David enroscado en una silla mas tiesa que triángulo equilátero.

Subimos a la habitación y seguimos durmiendo, por supuesto, nada de estrenar la cuna, Maia conmigo acurrucadita.

Lo único reseñable es que la segunda noche la peque no dejaba de quejarse, a mi no me subía la leche y terminamos yendo a por un biberón, pero después de eso, nos fuimos a casa los cuatro juntos mas anchos que largos, quizá a estas alturas ya habíamos aprendido a relativizar.

Un postparto con otro bebé en casa es complicado, la suerte es que Maia se echaba siestas de 5 horas y ésta vez su padre estaba en casa, no me quiero ni imaginar el momento en el que yo me quedase con dos bebés 72 horas después de parir.

A 6 meses vista creo que lo gestionamos bastante bien: validamos los sentimientos de Illán(desterramos para siempre el «no pasa nada»), pasamos tiempo a solas con él, no forzamos que quisiera interactuar con su hermana y le ofrecimos participar todo lo que pudimos.

Durante el primer mes no le hizo mucho caso, a día de hoy creo que para el, Maia era un bulto que estaba entre él y yo, después empezó a decir que Maia era muy graciosa(nunca nadie le ha hecho reír a Maia como lo hace Illán), luego vinieron los baños juntos, los besos y los juegos.

La lactancia de Maia también fue un universo paralelo a la de Illán, teniendo en cuenta que nos enteramos de que Illán tenía frenillo en la consulta del dentísta, un mes despues de su segundo cumpleaños y los tres años de lactancia fueron con dolor.

Maia es suave y efectiva, me da risa escribirlo, pero no encuentro dos palabras que se ajusten mejor a su manera de alimentarse.

Por la noche, reposta y sigue durmiendo, se da la vuelta sin mas y plancha orejita.

Sólo pasaron dos años y medio entre un postparto y otro. No es mucho, o sí?

En dos años y medio te da tiempo a leer mucho a encontrar con quien hablar de estas cosas, a plantarte y elegir decidir cómo y cuándo quieres las cosas, a ver que tienes derecho a que se hagan a tu manera, a darte cuenta de que en realidad, por muchos montones de ropa que tengas que saltar para llegar de una habitación a otra, da igual, si tu y tu familia estáis bien.

Hay muchos sentimientos que validar en un postparto, para mi casi todos desconocidos, no puedo dar consejos sobre ello, me imagino que si mis dos postpartos fueron mundos diferentes, no puedo ni llegar a imaginar cómo serán los de el resto de mujeres.

Son muchos los momentos de oscuridad y de soledad, ahí la soledad si que es fuerte y grande, pero ver a tu peque dormir o tomando teta lo arregla casi todo, se que no es así en muchos casos, yo lo pasé con Illán y apenas lo conté, básicamente por que cuando lo contaba no encontraba comprensión y las conversaciones terminaban ahí, ahora entiendo que es muy difícil de comprender.

También es verdad que a veces no hace falta comprender, con ayuda de verdad sería suficiente: fregar los platos, doblar ropa, hacer unas lentejas, no es lo que un padre o una madre con un bebé recien nacido necesitan, si a tu alrededor hay alguien así y puedes pasar a la acción sin quedarte en un mensaje de wattsapp, estoy casi segura de que te lo agradecerá mucho.

El postparto pasa y no tiene por que ser oscuro, uno de los míos lo fue y simplemente quiero contarlo, para que las mujeres que pasen por ello, no piensen que son perras verdes!

Voy a terminar el post proponiéndote algo bonito, la gran mayoría de las veces cuándo vamos a visitar a un bebé lo hacemos con un regalo para la personita recien nacida, pero yo que soy de las que creo que un bebé sólo necesita a su padre y su madre, te propongo que le regales algo a la persona que acaba de parir, te dejo con alguna idea:

-Un vale para masajes relajantes(hubiesa matado por un par de éstos)

-Una buena crema hidratante, mi amiga Sara me regaló una de la marca Vitanta, es cosmética natural, con un olor riquísimo y que mi piel aún agradece.

-Unos buenos discos de lactancia reutilizables, los míos son de Pic Nic Club

-Una siesta, si! quédate una horita con el baby para que los padres puedan dormir un ratito.

-Tuppers, llenos de comida, claro está, los puedes hacer tu o encargar en la web de Wetaca, por ejemplo.

-Un café, ve a casa de tu amiga con una caja de galletas y haz café(descafeinado si da el pecho!) y deja que te cuente y que llore o se ría o lo que le haga falta.

-Libéralos, es tan facil liberar a un padre o una madre que acaban de serlo cómo llevarse a su hijo mayor al cine, o al parque o sacar al recien nacido a dar un paseito corto o hacerles la compra.

Y hasta aquí mi experiencia, se que las hay peores, he leído auténticas batallas, se que hay familias que además de no recibir ayuda, se sienten criticadas y eso es un problema social que tenemos hoy en día. Maternar debería ser un acto respetado y acompañado.

La maternidad y paternidad son difíciles, la sociedad no acompaña, pero nosotras somos capaces, en la mayoría de los casos de elegir bien, tenemos que confiar mas, nuestro cuerpo sabe mucho de eso, sobre todo si somos capaces de apartar el ruido que hay a nuestro alrededor.

Espero que este post te haya gustado y sobre todo servido.

Un millón de gracias por leerme!

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