Crema de calabaza y zanahoria(sin gluten, depurativa y con sólo tres ingredientes!!)

Con solo tres ingredientes se puede preparar una crema de calabaza y zanahoria suave, depurativa y llena de color. Es la receta perfecta para cuando apetece algo ligero sin renunciar al sabor ni complicarse la vida.

Crema de calabaza y zanahoria(sin gluten, depurativa y con sólo tres ingredientes!!)

Planificar el menú de la semana

El dulzor excesivo es el error más común en repostería vegana. Antes de añadir azúcar conviene probar la masa: la fruta madura, el plátano o el dátil ya endulzan bastante y permiten reducir la cantidad sin que se note.

Comer mejor no exige productos caros ni ingredientes difíciles de encontrar. Exige, sobre todo, constancia: planificar un poco, tener la despensa ordenada y aceptar que una cocina sencilla bien hecha es mucho más satisfactoria que una complicada y a medias.

Errores comunes en la cocina de diario

Antes de salir a comprar conviene mirar qué hay. Revisar la nevera y la despensa evita comprar de más, aprovecha lo que ya estaba en casa y reduce ese fondo de armario de alimentos que nunca llegan a usarse.

Planificar la semana no exige un cuaderno ni una aplicación. Basta con decidir tres o cuatro platos principales, comprar en consecuencia y dejar un par de huecos para improvisar con lo que quede en la nevera.

Congelar bien: porciones, etiquetas y tiempos

Comer vegetal fuera de casa es cada vez más fácil. Los restaurantes de cocina oriental, las pizzerías con opciones sin queso y los locales de comida casera suelen tener alternativas, aunque a veces haya que preguntar.

Cuando hablamos de proteína vegetal pensamos casi siempre en el tofu, pero las legumbres, los frutos secos, las semillas y los cereales integrales cumplen perfectamente esa función. Combinarlos a lo largo del día es suficiente; obsesionarse con el gramo exacto no aporta nada.

Qué conviene tener siempre en la despensa

  • Legumbres cocidas y secas de varios tipos.
  • Cereales: arroz, pasta, quinoa y avena.
  • Conservas de tomate, pisto y caldo concentrado.
  • Frutos secos, semillas y cremas de untar.
  • Especias básicas y una buena sal en escamas.
  • Aceite de oliva virgen extra y bebida vegetal.

Cocina de aprovechamiento sin desperdicio

Las legumbres de bote son un recurso perfectamente válido para el día a día. Bien escurridas y aclaradas con agua fría pierden ese sabor a conserva y quedan listas para cualquier guiso, ensalada o crema en la mitad de tiempo.

Las especias son la memoria de la cocina. Un mismo guiso de lentejas puede viajar al Magreb con comino, pimentón y canela, o quedarse en Galicia con laurel, pimentón dulce y un buen sofrito. Cambiar el condimento es la forma más barata de comer distinto.

Tiempos de cocción de referencia

AlimentoTiempoObservación
Arroz integral35 a 40 minutosDoble de agua
Lentejas25 a 30 minutosNo necesitan remojo
Garbanzos60 a 90 minutosRemojo de una noche
Quinoa15 minutosLavar antes de cocer
Pasta seca8 a 11 minutosSegún el grosor

La sal se rectifica siempre al final, nunca al principio. Los guisos reducen, las verduras sueltan agua y lo que parecía poco salado puede quedar perfecto después de veinte minutos de cocción lenta.

Ingredientes básicos que siempre salvan una comida

El aceite de oliva virgen extra sigue siendo el mejor aliado de la cocina de casa. No hace falta gastar una barbaridad: basta con reservar el más aromático para crudo y usar uno más suave para rehogar y hornear sin enmascarar el resto de sabores.

Congelar bien es un arte sencillo. Se congela en porciones individuales, se aplana para que ocupe menos y se etiqueta con fecha y contenido. Un congelador ordenado es, en la práctica, una despensa que nunca se queda vacía.

Cómo ahorrar cocinando en casa

La cocina vegetal no consiste en renunciar a nada, sino en aprender a mirar los ingredientes de otra manera. Cuando la verdura, la legumbre y el cereal ocupan el centro del plato, el sabor no se pierde: se ordena de nuevo y aparece con más fuerza y más matices.

Comer vegetal no significa comer aburrido. Significa aprovechar la enorme variedad de cereales, tubérculos y verduras que tenemos a mano y atreverse a mezclarlos con hierbas, cítricos y semillas que antes ni mirábamos.

Una despensa ordenada ahorra tiempo y dinero. Si al abrir el armario se ve de un vistazo qué legumbres quedan, qué cereales hay y qué conservas esperan turno, improvisar una comida se convierte en un ejercicio de cinco minutos.

El batch cooking consiste en cocinar una o dos veces por semana y aprovechar ese trabajo el resto de los días. Se preparan bases neutras y luego se combinan de formas distintas, de manera que nunca se come exactamente lo mismo.

Congelar bien es un arte sencillo. Se congela en porciones individuales, se aplana para que ocupe menos y se etiqueta con fecha y contenido. Un congelador ordenado es, en la práctica, una despensa que nunca se queda vacía.

Antes de salir a comprar conviene mirar qué hay. Revisar la nevera y la despensa evita comprar de más, aprovecha lo que ya estaba en casa y reduce ese fondo de armario de alimentos que nunca llegan a usarse. Lo que queda en el plato es, al final, lo que cuenta.